En un entorno cada vez más exigente, las empresas enfrentan el reto de diseñar proyectos de responsabilidad social que no solo sean bien intencionados, sino que generen un impacto real, medible y sostenible en las comunidades donde operan. Para lograrlo, no basta con buenas ideas: se necesita conocimiento especializado, respaldo metodológico y alineación con los temas materiales que cada empresa reconoce como prioritarios en su estrategia.
Al mismo tiempo, Nuevo León cuenta con una vasta red de más de 700 Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) dentro de su registro estatal, que todos los días trabajan en causas sociales cruciales, con experiencia probada, cercanía con las comunidades y un entendimiento profundo de las problemáticas locales. Sin embargo, podrían ampliar su alcance si la iniciativa privada contribuyera a enfrentar las dificultades financieras para sostener y ampliar su labor.
El rol de las OSC y el Gobierno del Estado
La Secretaría de Igualdad e Inclusión del Gobierno de Nuevo León ha sido un actor clave en este ecosistema. A través de las convocatorias anuales dirigidas a las OSC, se asignan recursos públicos a proyectos que se alinean con la estrategia social del Estado. Este mecanismo ha permitido consolidar a la Secretaría como la institución que más dinero da a más organizaciones de asistencia y apoyo social a nivel estatal. Por medio de nuestras convocatorias de Inversión Social, desde 2022 a la fecha, hemos invertido más de 900 millones de pesos en más de 1,500 proyectos de más de 340 organizaciones. Desde 2023 esto nos ha posicionado, de acuerdo al Índice de Fomento a la Sociedad Civil Organizada, generado por la entidad Articulación Ciudadana, responsable de estudiar las acciones de fomento de los 32 gobiernos estatales, como el programa gubernamental con mayor inversión en México, invirtiendo más del doble que el segundo lugar.
El proceso de estas convocatorias es transparente y competitivo: las OSC presentan proyectos enmarcados en las líneas de acción de la política social estatal, pasan por evaluaciones técnicas y financieras, y reciben recursos para ejecutarlos en beneficio de la población más vulnerable.
En esta administración hemos incorporado a las convocatorias los mecanismos que incentivan la coinversión de más actores del sector social y de otros sectores. Buscamos que no sea solamente el Gobierno del Estado quien invierta en los proyectos sociales, sino que empresas y fundaciones se sumen invirtiendo en estos proyectos para consolidar la transparencia, optimización de recursos, la articulación del sistema social y, muy importante, maximizar el impacto social en beneficio de las poblaciones de atención prioritaria en Nuevo León. Esta es una de las estrategias que han contribuido a que en los últimos años hayamos podido reducir la pobreza extrema en el Estado en un 77%.
Empresas + OSC: una alianza estratégica
Aquí es donde las empresas tienen una oportunidad única. Al vincularse con OSC a través de estas convocatorias, no solo contribuyen a resolver retos sociales específicos, sino que también logran beneficios concretos:
- Asegurar que sus inversiones en responsabilidad social estén alineadas con prioridades locales y necesidades reales.
- Aprovechar la experiencia y capacidad instalada de las OSC, garantizando proyectos efectivos y de alto impacto.
- Fortalecer su reputación y legitimidad ante empleados, clientes y comunidades.
- Asegurar que hay un tercero (Igualdad e Inclusión) que monitorea la ejecución del proyecto de inicio a fin y se cerciora que cada peso invertido (por SII y los coinversores) esté siendo utilizado de acuerdo al proyecto aprobado y que se están logrando las metas establecidas a través de medios de verificación planteados desde la autorización del proyecto.
En los últimos años, varias empresas y organizaciones del sector privado en Nuevo León ya se han sumado a esta dinámica, logrando resultados notables, como en el caso del “Programa Formación De Operadoras y Operadores de Quinta Rueda”, donde la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) de Nuevo León, junto con la organización Alianza Neo, han podido desde 2022 a 2024 capacitar a más de 450 personas en habilidades esenciales para el manejo seguro y eficiente de vehículos pesados. Desde técnicas de conducción hasta conocimientos normativos, al igual que el desarrollo de habilidades para la vida y el trabajo, se ofrecen opciones de empleo digno a las personas graduadas, que no solo elevan la calidad de vida suya y de sus familias, pero también contribuye al desarrollo económico y social del Estado de Nuevo León.
También está el caso del proyecto “Mujeres Resilientes y Sustentables” de la Fundación Coppel con la organización Mujer en Plenitud, donde se capacitaron a mujeres emprendedoras en condiciones de vulnerabilidad para aumentar sus habilidades para hacer crecer sus proyectos de negocio y se logró que recibirán apoyo de fondo semilla para proporcionarles equipos, maquinaria e insumos que fortalezcan su emprendimiento.
Estos casos muestran que la colaboración empresa-OSC, acompañada por el gobierno, genera valor compartido para todos los involucrados.
La responsabilidad social empresarial es más efectiva cuando se construye en conjunto: Empresa + OSC + Gobierno. En Nuevo León contamos con un ecosistema preparado para ello, y el Manual de Convergencia es la herramienta que hace posible traducir las buenas intenciones en proyectos reales, medibles y sostenibles.



















