Tradicionalmente la seguridad dentro de las organizaciones se ha visto como un gasto necesario, en donde su rentabilidad es intangible siendo únicamente “visible” en la mayoría de los casos cuando ocurren incidentes o fallas en el sistema de seguridad. Sin embargo, el concepto de Seguridad Empresarial va más allá de los esquemas básicos tradicionales que se limitan a controles de activos y protección intramuros, la actual Seguridad Empresarial engloba el conjunto de estrategias, políticas, procedimientos y tecnologías que una organización implementa para proteger sus activos, tanto físicos como digitales (ciberseguridad), frente a riesgos internos y externos. Su objetivo principal es garantizar la continuidad del negocio, la integridad de la información y la protección de las personas y de los recursos. De ahí que se estime que el 58 % de las medianas y grandes empresas destinen entre el 2 % y el 10 % de su presupuesto anual a las medidas de seguridad (Fuente Observatorio Ciudadano y AMCHAM).
Independientemente al tamaño de la empresa, giro y/o presupuesto el contar con una Seguridad Empresarial le ayudara encausar sus necesidades particulares en una estrategia de implementación rentable donde a través de KPI’s se logren objetivos tangibles y encaminados los intereses del negocio. El líder de esta estrategia en la organización adicional a sus conocimientos, competencias técnicas y habilidades propias de seguridad deberá de tener amplia empatía y entendimiento del negocio, involucrándose desde un ejercicio de “Gemba Walk” con las necesidades y proceso de la organización, identificando a los stakeholders claves (internos y externos) y manteniendo una interacción oportuna y clara en dos vías con la alta dirección de su empresa. En este proceso es importante el alinear las expectativas considerando los objetivos prioritarios a corto y mediano plazo de la empresa, presupuesto e inversiones y los riesgos identificados.
Una Seguridad Empresarial efectiva se mide por su capacidad para proteger eficazmente a la empresa, prevenir riesgos y garantizar su operación continua, sin interrupciones ni pérdidas significativas por incidentes de seguridad. No se trata solo de “cero incidentes”, sino de lograr un sistema sólido, preventivo, adaptable, resiliente y alineado con los objetivos del negocio.
Por lo anterior, y adicionando el escenario de retos que en materia de seguridad tenemos actualmente, recomiendo ampliamente desarrollar una Seguridad Empresarial en su negocio, lo ideal es que pueda ser a través de la incorporación de un líder profesional de seguridad corporativa que sume y participe con aportaciones de valor en el negocio, y que con su “input” de perspectiva y habilidades técnicas especificas le fortalezcan su organización.


















