Directivas del sector logístico de Nuevo León compartieron experiencias sobre gestión de equipos, innovación, conciliación y equidad, en un encuentro que puso de relieve el valor empresarial de ampliar la participación de las mujeres en puestos de decisión.
La competitividad logística ya no depende únicamente de infraestructura, tecnología o eficiencia operativa. También exige liderazgos capaces de integrar perspectivas diversas, desarrollar talento y conducir procesos de transformación. Ese fue uno de los principales mensajes del encuentro organizado por el Comité de Mujeres en Logística del Clúster de Logística de Nuevo León el pasado 20 de Octubre de 2026.

Lizbeth Troncoso, presidenta del Comité y CEO de Stronvo, ofreció las palabras de inauguración y abrió un diálogo centrado en los retos y oportunidades que enfrentan las mujeres que ocupan posiciones estratégicas en la industria.
Liderar equipos diversos sin perder autenticidad
Grace Lingow, Directora General de American Chamber of Commerce of Mexico Noreste, abordó el liderazgo como un ejercicio de integración. Para una dirección efectiva, señaló, es necesario conciliar decisiones, ideologías y perspectivas distintas, además de ofrecer apoyo continuo a los equipos.
Su intervención también puso sobre la mesa uno de los obstáculos que todavía condicionan la trayectoria de muchas ejecutivas: la dificultad de conciliar el desarrollo profesional con la vida personal y la distribución desigual de las tareas de cuidado. Frente a este escenario, destacó la importancia de aprender a delegar, asumir retos de manera proactiva y establecer objetivos claros de crecimiento.
Lingow añadió que las redes profesionales son un activo estratégico cuando se construyen desde la reciprocidad. Relacionarse con personas diversas amplía las oportunidades de aprendizaje y apoyo, pero el ascenso profesional no debe implicar renunciar a la esencia personal ni adoptar estilos de mando ajenos.
Credibilidad operativa frente a los prejuicios
Melissa Tamez, Directora de Ventas de Steel Carriers, compartió una trayectoria vinculada al legado familiar y a la continuidad generacional en el transporte. En su experiencia, la educación de las hijas y la confianza en sus capacidades resultan determinantes para ampliar su participación en sectores tradicionalmente masculinizados.
Tamez explicó que la gestión operativa exige una interacción constante con operadores, clientes y colaboradores. Reconoció que el liderazgo femenino puede enfrentar resistencia inicial, pero sostuvo que la preparación, la disciplina y la demostración consistente de resultados permiten superar prejuicios y construir autoridad.
Asimismo, subrayó que la profesionalización del entorno laboral depende de evitar rumores y distracciones, así como de fomentar la colaboración y la madurez. Las conductas individuales, advirtió, pueden fortalecer o deteriorar la percepción sobre la participación de las mujeres dentro de las empresas.
Transformar la logística: de centro de gasto a inversión
Gloria Salazar, Directora de Logística en Metalsa, centró su participación en la transformación organizacional. Planteó que el primer paso consiste en mapear y analizar los procesos existentes para identificar oportunidades y demostrar a la alta dirección que la logística no es solamente un gasto, sino una inversión que puede generar valor.
La transformación, sin embargo, no ocurre únicamente mediante nuevos procesos. Requiere evaluar si las personas se encuentran alineadas con sus funciones, reducir el temor al cambio y escuchar activamente para aprovechar las fortalezas individuales. En este modelo, líderes y colaboradores crecen juntos, mientras la innovación colectiva se convierte en un pilar del desempeño.
Salazar también destacó la necesidad de conservar el propósito y la pasión profesional, establecer límites ante situaciones adversas y defender posiciones propias con respeto. Estas capacidades ayudan a sostener decisiones difíciles sin deteriorar las relaciones de trabajo.
Equidad y excelencia como prioridades del sector
Eduardo Cantú, vicepresidente del Clúster de Logística de Nuevo León y CEO de Dicex Integral Trade, estuvo a cargo del cierre. Su mensaje vinculó el empoderamiento femenino con condiciones laborales dignas, igualdad profesional y reconocimiento de las trayectorias y capacidades de las mujeres líderes.
Cantú recordó el legado de Lillian Gilbreth, pionera de la eficiencia de procesos y figura fundamental de la ingeniería moderna, como ejemplo de la contribución histórica de las mujeres al desarrollo industrial. También resaltó que la excelencia logística exige dominio técnico, capacidad para responder ante contingencias, tomar decisiones y coordinar equipos orientados a resultados.
Una agenda de negocio para la logística
Las experiencias compartidas convergieron en una misma conclusión: la inclusión del talento femenino no debe entenderse como una iniciativa aislada de responsabilidad social, sino como una decisión de negocio. Los equipos diversos amplían la calidad del análisis, fortalecen la innovación y mejoran la capacidad de respuesta de las organizaciones.
Para las empresas del sector, el reto es convertir estas ideas en prácticas concretas: establecer rutas de desarrollo profesional, impulsar redes de mentoría, distribuir de manera más equitativa las oportunidades de liderazgo y evaluar el talento con criterios objetivos. Al mismo tiempo, la transformación logística requiere escuchar a quienes operan los procesos, gestionar la resistencia al cambio y comunicar con claridad el valor de cada inversión.
El encuentro dejó una visión de liderazgo basada en preparación, autenticidad, colaboración y resultados. En una industria sometida a presiones constantes de eficiencia y adaptación, promover la equidad y desarrollar equipos sólidos son condiciones para construir organizaciones más competitivas y sostenibles.


















